Reto: La ciudad de West Bend depende de nueve pozos de aguas subterráneas para suministrar una media de más de 4 millones de galones diarios (mgd) a 30.000 habitantes. Se han detectado diversas sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) en tres de sus pozos (pozos 4, 11 y 12), lo que representa casi el 40% de la capacidad total de abastecimiento. West Bend pidió a INTERA que colaborara en la obtención de subvenciones para compensar el coste del tratamiento de PFAS y otras medidas de mitigación, y que utilizara los datos hidrogeológicos y medioambientales disponibles para determinar qué pozos podrían estar en riesgo de contaminación por PFAS.

Solución: INTERA realizó una evaluación de escritorio de las instalaciones reguladas anteriores y actuales ubicadas dentro de la zona contribuyente de 10 años para los pozos afectados con operaciones conocidas por estar comúnmente asociadas con el uso de PFAS. Se examinaron los registros del emplazamiento en busca de liberaciones y se elaboró una escala de riesgos para todas las fuentes potenciales de contaminación por PFAS dentro de las zonas contribuyentes o adyacentes a ellas. Junto con el análisis de la calidad histórica del agua, esto se utilizó para identificar los pozos con mayor riesgo de contaminación potencial por PFAS. Se desarrollaron cuatro soluciones que incluían el tratamiento de fuentes puntuales, la sustitución de pozos y la modificación o modificaciones de pozos, con un valor total de los proyectos de aproximadamente 12 millones de dólares. Además, se presentó documentación para su inclusión en el Plan de Uso Previsto para Contaminantes Emergentes del Fondo Estatal para la Renovación del Agua Potable (DWSRF).

Resultados: Los resultados del estudio indicaron que dos pozos no analizados previamente estaban en riesgo de contaminación potencial por PFAS. Pruebas posteriores confirmaron la presencia de PFAS en uno de estos pozos. Se llevaron a cabo trabajos adicionales de evaluación hidrogeológica, así como pruebas con obturadores en uno de los pozos contaminados de dolomita. Estas tareas se llevaron a cabo para determinar si el pozo podría reconstruirse para reducir las concentraciones de PFAS y reducir los costes de explotación en curso para el tratamiento previsto.